Conforme va pasando el tiempo nos vamos dando cuenta de que este paso no queda en nada, y es entonces cuando empezamos a ver las primeras arrugas y comenzamos a estirar con los dedos la piel de las mejillas o la frente intentando corregir ese incipiente descolgamiento propio de la edad. Afortunadamente la ciencia avanza a pasos agigantados y cada vez son más y mejores las soluciones que se nos ofrecen para solucionar este tipo de problemas.

Uno de los tratamientos que más rápido se está popularizando por su eficacia a la hora de tratar los efectos del envejecimiento es la bioestimulación cutánea que aplica el Dr. Esparza.
Como su propio nombre indica “bio-estimulación” (del griego “bio”-vida-) estimulación de la vida, del crecimiento de la piel (“cutánea”) Así pues lo que se hace con este proceso es regenerar el tejido para que rejuvenezca allí donde nos interesa, recuperando su aspecto original. En este proceso de estimulación cutánea se aplican unas pequeñas inyecciones en la zona a tratar de “plasma rico en factores de crecimiento” que se extrae del propio paciente.
Los factores de crecimiento son unos diminutos fragmentos proteínicos, que el organismo produce de forma natural y que se producen, por ejemplo, en las plaquetas que contiene la sangre, la cual se encarga de transportarlos a los lugares en los que hace falta. Realmente es toda una revolución en numerosos campos de la medicina. Estos “factores de crecimiento” son capaces de generar partes muertas del corazón tras un infarto o tendones y cartílago para ayudar en las rehabilitaciones o, como es nuestro caso, en medicina estética para regenerar tejido. Estos factores de crecimiento se obtienen mediante centrifugación de una muestra de sangre del paciente, mediante la cual se separa el plasma rico del que no lo es. A continuación, una vez obtenido, se asocia con aminoácidos y coenzimas para que ayude a sintetizar en los elementos que nos interesan para el rejuvenecimiento facial como son el ácido hialurónico, el colágeno o la elastina.
Una vez obtenido se inyecta debajo de la piel en aquellas zonas a tratar y aunque es indoloro se puede utilizar anestesia si fuese necesario.
El proceso total no llega a la media hora y es muy importante que esté realizado por un médico competente en estos temas como es el caso del Dr. Esparza. Él le asesorará en los pormenores del tratamiento y le aconsejará unas cosas u otras de acuerdo a sus particularidades. El proceso es totalmente seguro y carente de alergias ya que se utiliza plasma del propio paciente, además este tratamiento se puede realizar tantas veces lo necesitemos, siempre, como he dicho, bajo prescripción del Dr.